“No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no se llegue” después de que firmó los papeles del divorcio mi abogado se hizo cargo de todo lo demás, recuerdo con dificultad la fecha pero si tengo latente el mes fue un febrero cuando el proceso legal inicia; en ese período inició un proceso de duelo en donde me percato que a pesar de tanto dolor, rechazo y sobretodo de la tonta idea de que uno se casa para siempre este rompimiento duele porque al final de día el divorcio es una grieta que vas a llevar en tu esencia toda tu vida y más aún cuando hay terceras personitas que dependen de ambos.
En ese momento me sentí y me percibí completamente vacía; no hay palabras para explicar cómo la ira y el enojo hacia mi me carcomían, por primera vez y en voz alta me grite cosas horribles nunca me había ofendido tanto, repaso que sentí como la garganta se me desgarraba al dar un grito de desesperación fue algo que purificó mi alma y que en realidad lo necesitaba, muchos días ahogue mi dolor al ver en los ojos de las personas que me aman un dolor diferente pero al fin dolor al verme como me destrozaron la vida, mis sueños y sobre todo mi tonta necedad de idealizar el amor.Debo confesarles que muchos noches lloré abrazada a una almohada para que mis padres no se dieran cuenta de cómo estaba en realidad, en ese instante mi abuelita materna se encontraba en casa pues la acababan de operar de sus ojitos; se imaginaran que ante la mirada de los demás tenía que ser fuerte y valiente pues la casa estaba todos los días impregnada de visitas; de familiares muy queridos que visitaban a la abuela, fue por ello que por necesidad asfixie mi dolor el cual solo tenía permitido salir por las noches, Lia dormía en mi habitación pero en su propia cama por lo que tampoco se percataba de mi dolor que si ahora lo analizo y veo cómo es su comportamiento en la actualidad me doy de topes porque muy en el fondo se que le hice mucho daño pues varias veces despertaba y ella estaba abrazada a mí sollozando encima de mi pecho… carajo… eso es lo que aún duele y me enfada, ella es una adolescente muy sensible y es la persona que mejor me conoce hablando emocionalmente sabe cuando mamá está alegre, triste, enojada o frustrada no puedo esconder mi sentir pues se volvió experta en analizar cómo me siento y esto es gracias al abandono emocional que desarrolló después de nuestra separación.
En el mes de mayo llegó la notificación de presentarme en el juzgado, ya habían pasado 3 meses y como bien dicen por ahí… “el tiempo lo cura todo”, estaba más tranquila asimilando todo el torbellino que había destrozado todo a su paso, empecé a pensar en mi y el futuro por lo que decidí iniciar con la maestría, estaba en ello cuando tocaron la puerta y me entregaron un papel en donde decía la fecha y la hora, mi papá lo leyó y se quedó atónito pues exactamente ese día ellos salían de viaje, no olvido que me tomo de las manos y me dijo “mi amor voy a cancelar el viaje para estar contigo” mi respuesta fue simple “no, esto debo vivirlo yo sola” me sonrió y me dijo” respeto tu decisión eso te hará aún más valiente y fuerte” lo abrace y le dije: Estaré bien te lo prometo.
Llegó el día recuerdo que me sentía rara no triste ni enojada sino más bien dicho extasiada, llegue y al entrar a la sala me di cuenta que él iba acompañado de su nueva pareja, no se por que sonreí pero me nació hacerlo saludé y me senté a esperar el turno para vernos cara a cara con el juez, al entrar el juez nos miró y nos dijo que era su obligación tratar de salvar ese matrimonio, se dirigió a mí y le dije no, estoy segura de mi respuesta al dirigirse hacia él, su respuesta no tuvo sentido se acercó a mí y me dijo estás segura de esto, aún podemos detenerlo y seguir con nuestro matrimonio, lo único que me daba vueltas en la cabeza en ese instante, era aquella pobre chica que se sentía ganadora al estar con él; lo mire fijamente y le dije muy cerca de su oído… JAMÁS HABÍA ESTADO TAN SEGURA DE LO QUE QUIERO y lo que quiero es sacarte y verte lo más lejos y ajeno a mi vida.
Aquí comprendí el origen de mi sonrisa era una sonrisa de alivio de alegría y de orgullo al darme cuenta que estaba tomando la mejor decisión de mi vida.
Lo se, puede llegar a sonar muy egoísta pero cuando te conviertes en tu peor versión y por más que intentas deshacerte de ella el pasado te escupe en la cara todo lo que permitiste y te hunde hasta no poder respirar más, es ahí cuando voltee a ver a Lia e hincada le pedí perdón por no poder aguantar más sin aire y seguir atada a mi peor versión. Ahí como el fénix renació de las cenizas y de la mano con ella prometimos construir una vida mejor.
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