¿Por qué uno no se queda con la persona que daría su vida por nosotros? ¿por qué vamos por la vida quejándonos de lo doloroso que es amar, pero cuando alguien nos da todo sin medida, por que no lo tomamos y ahí nos quedamos?
En definitiva las personas somos masoquistas por naturaleza, cuántos de nosotros no tuvimos la oportunidad de poder tener un amor incondicional que lo dejaba todo sin ninguna condición solo esperaba ser correspondido de la misma manera; la cual no se por que carajos no se daba, yo fui afortunada tuve dos novios que me trataron como toda una reina y en efecto lo valore demasiado tarde; en este episodio les platicare de Carlos I. y en el siguiente de Carlos A., debo confesarles que no se por que pero la mayoría de mis galanes tenían dos nombres pero el que más sobresalía era el de Carlos.
Carlos I. en realidad fue mi primer novio, yo tenia 15 años recién cumpliditos cuando inicia mi primer historia de amor; mi mascota de aquel entonces Chata tuvo cachorros y yo me encariñe inmediatamente con una perrita a la cual llamamos Canica era de raza Boxer y estaban preciosas, empezaba con la cosquillita de la tentación de salir los viernes con amigos así que el pretexto era salir a pasear a la cachorra; recuerdo que estaba con mi amiga de la infancia Yoyis sentadas en la explanada que da fuera de la iglesia enfrente de ésta hay algunos comercios que por cierto en uno de ellos se encuentra el negocio de la familia “Tortas Don Pipís” y un poco más adelante estaba una farmacia que debo comentarles nunca le había puesto tanta atención como aquella tarde, estaba un chico que al instante atrajo mi mirada y mi atención, estaba jugando con dos pequeños que después me enteré eran sus hermanos más pequeños, Yoyis me miró y se percató de que me había gustado aquel chico así que como toda buena amiga me dijo oye no quieres que vayamos a comprar una paleta de hielo a esa farmacia yo que era sumamente tímida asentí con los hombros, y nos dirigimos hacia allá, el chico era muy amable pero en especial muy tierno no olvido que se puso súper nervioso y ese efecto fue como un reflejo en mi también, empecé a tartamudear pero afortunadamente estaba Yoyis y salió a mi rescate … amiga escoge ya tu paleta por que tenemos que llevar a Canica a casa, me imagino que el nombre se le hizo muy gracioso a aquel joven por lo que me preguntó ¿En serio es su nombre? Yo solo me reí y nuevamente mi cara se puso como jitomate, pagamos y nos fuimos; era de esperarse que Yoyis me abordara con ese tema así que ya estaba planeando en mi loca cabeza como zafarme de ella cuando de un solo tiro me volteo y me lo dijo directamente … ¡Te gusto ese chico! Lo pude ver en tu mirada y el cómo te pusiste súper nerviosa, pero que emoción amiga tú a él también le gustaste se hubiesen visto ambos parecían tontos tartamudeando y colorados colorados como dos jitomates.
Sin saberlo aquel chico era hijo de una de las mejores amigas de mi mamá, entonces ya se imaginaran cuando ambas se enteraron fue todo un caos de emoción, primer error en el amor no puedes como padre, amigo o conocido de ambos tratar de escribir una historia sin fin y más aún cuando la pareja son dos adolescentes inexpertos que están iniciando su camino en esto tan complicado y así fue como nos paso, ambas mamás pusieron expectativas muy altas en la relación creyeron que seriamos novios toda la vida hasta terminar nuestras carreras y así llegar al altar, pero eso no sucedió.
Carlos I. En aquel entonces fue un novio diamante llamémoslo de esa manera, siempre me consintió todos mis caprichos no olvido los regalos que me obsequiaba y como olvidar los arreglos florales que llegaban a mi casa, la cosa más exquisita que se puedan imaginar, pero por cada detalle había más y más presión por parte de nuestros conocidos y eso en definitiva llevó a que me hartara sumándole el que era muy pasivo y nunca tomaba las riendas de la relación, algo que en definitiva también hizo que la relación se volviera tediosa es que el trabajaba en su negocio familiar que era la farmacia que les conté que estaba en los portales de Lerma y por lo general cada vez que nos quedábamos de ver para ir al cine o tomar un café me tenia que cancelar porque debía estar ayudando a su papá.
Además tomemos en cuenta un punto crucial a nuestros 15 años era difícil que nos dieran muchos permisos; ahora que analizo bien la situación fueron varios factores que influenciaron a que ambos tomáramos caminos diferentes y en automático eso rompió el patrón psicológico que mi mamá quería que siguiera solo un novio de por vida y lectores uno tiene que besar muchos sapos y ranas para saber cual es el indicado!!!
Es importante poder adquirir de este episodio lo más valioso; que es darles libertad a tus hijos de tomar sus propias decisiones, no puedes vivir por ellos su vida, ese tiempo para ti ya pasó, aunque suene como algo increíble, la libertad que uno le dé a sus hijos, es una de las mejores cosas que puedes hacer ya que esto les ayudará a tener independencia, autoestima, seguridad y confianza en ellos mismo, de hecho es vital para que en un futuro crezcan como personas felices, no olvidemos que el que tu tomes las decisiones por ellos solo le mandas el mensaje de que el o ella no pueden y son inútiles al momento de solucionar los conflictos que se le presenten día a día.
Lo recomendable es enseñarles que en esta vida hay un abanico de posibilidades a la hora de tener que elegir, la toma de decisiones debe aumentar de nivel con el paso de los años, hasta llegar al punto de que ellos solos sean quienes manejan las riendas de su vida. De esa manera nunca se sentirán presionados de decidir entre las expectativas de los demás contra las propias.
Al principio cuando los hijos son pequeños; las decisiones serán sobre cuestiones que a ti te parecerán triviales. Pero a lo largo de la vida las verán como retos que deben superar y que poco a poco irán proporcionándoles confianza en sí mismos.
La seguridad que adquirimos a lo largo de la niñez nos ayuda a comprender que en ocasiones podemos elegir entre varias opciones y a veces será la mejor opción y otras definitivamente no.
Como guías y cuidadores no podemos pretender que nuestros hijos hagan absolutamente todo lo que les digamos, no tenemos derecho de coartar el desarrollo de su personalidad, no podemos vivir su vida por ellos.
Si nos dedicamos a decidir todo y no les dejamos espacio para desenvolverse por su cuenta, criaremos niños dependientes a los que les costará asumir responsabilidades porque creerán que sus padres pueden hacerlo todo por ellos.
Recuerda que desde que somos niños hay personas que se encargan de cortarnos las alas o darnos las herramientas para crear alas de acero.
Me gustó mucho, gracias
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